… se niega a compartirlo con Dios y con el Diablo …

http://cinemexicano.mty.itesm.mx/peliculas/macario.html

Macario (1959)

México Blanco y
Negro

Lugar dentro de las 100 mejores
películas del cine mexicano:
59

Una producción de:

CLASA Films Mundiales

Género:

Drama fantástico

Duración:

90 min.

Sonido:

Monoaural

Dirección:

Roberto Gavaldón

Asistente de Dirección:

Ignacio Villarreal; anotador: Manuel Alcayde

Producción:

Armando Orive Alba; productor ejecutivo: José Luis Celis; gerente
de producción: Fernando Belina; jefe de producción: Alberto
A. Ferrer

Guión:

Emilio Carballido y Roberto Gavaldón, sobre una historia de Bruno
Traven basada en un cuento de los hermanos Grimm

Fotografía:

Gabriel Figueroa; operador
de cámara: Manuel González; alumbrador: Daniel López;
asistente: Pablo Ríos

Escenografía:

Manuel Fontanals

Vestuario:

Anita Jones

Maquillaje:

Armando Meyer

Peinados:

Bertha Chiu

Edición:

Gloria Schoemann; ayudantes: Rosa Schoemann y Sergio Ortega

Títulos:

Nicolás Rueda, Jr.

Sonido:

James L. Fields; grabación de diálogos: Jesús González
Gancy; grabación de música y regrabación: Galdino
Samperio; edición de sonido: Teódulo Bustos; efectos especiales:
Juan Muñoz Ravelo

Música:

Raúl Lavista

Reparto:

Ignacio
López Tarso

….

Macario

Pina Pellicer

….

esposa de Macario

Enrique Lucero

….

la Muerte

Mario Alberto Rodríguez

….

don Ramiro

Enrique García Álvarez

….

inquisidor

Eduardo Fajardo

….

virrey

José Gálvez

….

el Diablo

Consuelo Frank

….

virreina

José Luis Jiménez

….

Dios

Wally Barrón

….

panadero

Sonia Infante

….

esposa de don Ramiro

Manuel Dondé

….

enviado de la Inquisición

Miguel Arenas

….

inquisidor

Luis Aceves Castañeda

….

verdugo

José Dupeyrón

Celia Tejeda

Manuel Noriega

Mario García González

Alicia del Lago

Pepe y sus marionetas

Sinopsis:
El campesino Macario vive obsesionado por su pobreza y
por la idea de la muerte. Obstinado, decide aguantarse el hambre hasta no encontrar
un guajolote que se pueda comer él solo. Su mujer roba uno y Macario
sale al bosque a comérselo. Allí se niega a compartirlo con Dios
y con el Diablo y sólo lo hace cuando se le aparece la Muerte. Agradecida,
la Muerte entrega a Macario un agua curativa con la que el campesino comenzará
a hacer milagros.

Comentario:
Macario
fue una de las películas mexicanas más célebres de su tiempo
y la primera cinta de este país en ser nominada al Oscar de
la Academia de Hollywood en la categoría de mejor película en
lengua extranjera. Sin embargo, la crítica revisionista que surgió
en México a principios de los años sesenta acusó a la película
y a su director de un exceso de preciosismo y artificialidad.
Estas apreciaciones
condujeron a un prematuro desprestigio del cine de Roberto Gavaldón,
quien una década atrás había sido uno de los directores
más respetados de la industria fílmica mexicana.

Por algunos años, Macario
fue considerada como una película hecha para satisfacer el gusto extranjero,
triunfar en festivales y subrayar un nacionalismo anacrónico y nada moderno.
Luego, en los años ochenta, Gavaldón fue revalorado y sus películas
–Macario incluida- apreciadas por las mismas razones que anteriormente
fueron criticadas.

En todo caso, las actuaciones de López Tarso y
Pina Pellicer en Macario no pasaron
desapercibidas y fueron apreciadas positivamente por los mismos críticos
que denostaron la cinta
:

Lástima de ver desaprovechados a Ignacio López
Tarso, que por su figura y sobria actuación recuerda algo a Gary Cooper,
y a la hermosa Pina Pellicer, cuya interpretación sería más
interior si ese director formalista y vacío que es Gavaldón se
lo permitiera
.

José de la Colina, en
García Riera, E. (1994). Historia
documental del cine mexicano.
Vol. 10: 1959-1960, México: Universidad
de Guadalajara, pp. 105-106
.

En Macario,
destaca el tono que Pina Pellicer imprime a su actuación, el cual la
aleja por completo del estereotipo de la mujer abnegada y sacrificada que era
típico en el cine mexicano de la época. A diferencia de otros
personajes femeninos semejantes -como la Paloma interpretada por Columba
Domínguez
en Pueblerina (1948)
de Emilio Fernández,
o la Soledad creada por Stella Inda para El
rebozo de Soledad (1952)
del propio Gavaldón- la mujer de Macario
no se conforma con quedarse en la sombra y compartir en silencio el sufrimiento
de su marido. Por el contrario, ella actúa y resuelve la frustración
del hombre, robando un guajolote y cocinándolo sólo para él.

La Muerte, el otro gran personaje de Macario,
es interpretada por Enrique Lucero con dosis iguales de sobriedad y sentido
del humor, sin el acartonamiento que desafortunadamente es visible en el resto
del cuadro de actores. La interpretación del actor fue tan acertada que,
varias décadas después, seguía siendo recordada como una
de las grandes actuaciones del cine mexicano.

Por su parte, los soberbios claroscuros fotografiados
por Figueroa alcanzan en esta cinta niveles de belleza plástica tan sublimes,
que han sido comparados por algunos críticos con la pintura de Rembrandt,
Velázquez y Goya.

Aunque un tanto excesiva en su preciosismo folclorista, Macario
sigue siendo una cinta sumamente disfrutable y se destaca como ejemplo del mejor
cine industrial mexicano: de aquel que iniciaba su declive en la época
en que Macario
fue filmada.

http://movies2.nytimes.com/gst/movies/movie.html?v_id=64370

N.Y. TIMES REVIEW

The Screen: ‘Macario’:Folk Tale-Fantasy of Mexico in Premiere

By BOSLEY CROWTHER
Published: September 28, 1961

It is the Mexican film "Macario,"
and it tells an insinuating tale of a poor peasant who meets Death in the
forest one day and is presented by him with miraculous healing powers. The
peasant, a hungry, helpless fellow with a wife and five children, has agreed to
share with Death, who he thinks is just another hungry peasant, a whole turkey
he has finally got his hands on. It is after Death has his share that he
bestows the power.

There is a hitch to
it, however. Death warns that he will appear whenever the peasant goes
to heal somebody with the magical water that contains the power. If
Death stands at the feet of the ill one, it is all right to go ahead;
if Death stands at the head, then the peasant is to lay off. This
victim belongs to Death.

Well, it’s no
time at all before the talent of the peasant has been rumored in the
near-by town and the local don has checked the accuracy of it and set
up a healing establishment with the peasant in his own home. The
peasant, his wife and children are ensconced in a big, well-stocked
house and everything looks rosy—until the black-garbed, mean-faced
officers of the Inquisition come around.

They
have been put onto the peasant by the physician and undertaker in the
town, and they haul him off to prison, where he is to be held until his
crime is judged. The robed inquisitors are determined that he is either
a charlatan or a witch. If the first, his tongue will be cut out; if
the second, he will be burned at the stake.

Poor
peasant! It looks bad for him. Then, suddenly, the viceroy’s child is
taken ill and the peasant is fetched from prison to exercise his
magical powers. If he cures the child, he will be set free; if he
fails, he will be burned.

We leave it to
you to find out at which end of the child’s bed Death takes a stand and
what the poor peasant does about it and what it all proves, if anything.

As
a matter of fact, the symbolism (if that’s what it is) and the moral of
this ingeniously fanciful folk tale are of incidental concern. The
charm of it is in the felicity with which it flows from a solemn, sad
account of misery and futility into a bubbling comedy, spiced with
morbid witticisms, and then into a drollish horror tale. The nearness
of Death is accepted by the Mexican peasant in his religion and daily
life. It is thus the butt of dark anxieties and sudden, mocking jests
in this film.

Roberto Gavaldon’s
direction is remarkably fluid and strong, rich in human revelations and
vivid pictorial qualities. The peasant is played superbly by Ignacio
Lopez Tarso, a young man who can slip from expressions of pathos into
flashes of bumpkin drollery and move on into wistful serenity with
beguiling grace and taste.

In the role
of his wife, Pina Pellicer, the Mexican actress who was seen in "One
Eyed Jacks" with Marlon Brando, is a compound of poignance and melting
sympathies. Enrique Lucero is gaunt and yet not heavy—rather cheerful,
indeed—as Death, and several others are sardonic and amusing as
astonished characters.

The Cast
MACARIO;
screen play by Emilio Carballido and Roberto Gavaldon; directed by
Senor Gavaldon; produced by Armando Orive Alba; distributed by Azteca
Films. At the Fifth Avenue Cinema, near Twelfth Street. Running time:
ninety-one minutes.
Macario . . . . . Ignacio Lopez Tarso
Macario’s Wife . . . . . Pina Pellicer
Death . . . . . Enrique Lucero
The Devil . . . . . Jose Galvez
Hermit . . . . . Jose Luis Jiminez
Don Ramiro . . . . . Mario Alberto Rodriguez


– – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – –



M@rcario,

U(n) K(akareo)

21/4/07



… paciencia no es sinónimo de inmovilidad, paisa.

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