Calderonistas van tras Espino

 
 
Calderonistas van tras Espino
Álvaro delgado

México, D.F., 7 de mayo (apro).- “¡El PAN está oprimido y asustado por la
dirigencia nacional!”, afirma Ramón Corral Ávila, miembro del gabinete de Felipe
Calderón. “El partido está amenazado y atemorizado: Tiene temor de actuar por la
amenaza de expulsión. ¡Ese es el estilo de Manuel Espino y su
grupo!”

Titular de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca
(Conapesca), allegado a Calderón y su grupo, Corral Ávila se ha colocado al
frente de una “corriente” que pretende enfrentar a Espino para expulsarlo de la
presidencia del Partido Acción Nacional (PAN).

“¡Tenemos que despertar
los panistas y quitarnos el temor ante una mala dirigencia!”, sentencia Corral
Ávila, quien acusa a Espino de controlar los comités estatales y, mediante la
manipulación del padrón de militantes, imponer dirigentes y candidatos que sólo
responden a los intereses de la facción hegemónica.

“A través del padrón
del partido, Espino y su grupo controlan las votaciones y ponen a los candidatos
que quieren. Muchos de los diputados federales llegaron de esa manera, porque en
el partido tienen controlado el padrón a través de los jefes estatales”,
afirma.

Desde que Luis Felipe Bravo Mena lo nombró secretario general y,
luego como presidente del PAN, a partir de marzo del 2005, Espino ha maniobrado
para imponerse: “Tiene controlados a la mayoría de los jefes estatales y de ahí
salen los candidatos, como él quiere y a los que él quiere. Así es como se
fortalece, se mantiene y controla al partido.”

Esta es también, advierte,
la estrategia que Espino está llevando a cabo en el proceso para integrar el
nuevo Consejo Nacional, cuyos integrantes serán elegidos o ratificados en la
Asamblea Nacional, que se celebrará en junio, en León, Guanajuato, y también
para imponer a Carlos Abascal Carranza como su sucesor en la presidencia del PAN
en las elecciones internas del próximo año.

“A Carlos lo están
perfilando. Su actuación dentro del partido y sus intervenciones públicas
dibujan que lo están preparando para ser candidato a la presidencia nacional del
PAN”, alerta Corral Avila, quien considera que Espino no podrá reelegirse, sobre
todo porque está muy “desgastado” por sus confrontaciones con Calderón.

A
Espino no le interesa la reelección, sino mantener el control del PAN: “Se puede
reelegir, porque tendría el control del Consejo Nacional, pero sería una
presidencia muy débil. Lo que no quieren él y su grupo es perder el control. Con
o sin Manuel, el control lo quieren seguir tendiendo ellos.”

Por eso,
insiste, Espino y su grupo maniobran con los comités estatales para mantener la
hegemonía en los órganos partidarios: “La Asamblea Nacional es ahorita lo más
importante de esta lucha para controlar el Consejo Nacional. ¿Cómo se controla?
No hay que olvidar que el 50% de los consejeros nacionales ya vienen
automáticamente definidos por los comités estatales. Esa es la importancia que
tiene esto.”

Corral Avila, exsecretario de Administración del Comité
Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN y excandidato al gobierno de Sonora, afirma que
Espino y todos los que conforman su grupo se han convertido en un obstáculo para
Calderón, contra quien ha habido numerosas declaraciones, como la de Abascal
sobre que no fue “el mejor” candidato presidencial.

“Esto es muy serio.
Oyes las declaraciones de que yo no dije lo que dije, pero sí lo dije. ¡Ya son
muchas! Se pueden equivocar una vez, pero lo hacen cada que va a haber un evento
importante del presidente”, reprocha.

–¿Es algo
deliberado?

–¡Totalmente deliberado! Es como ponerse a especular si fue
el mejor o no el mejor (candidato presidencial). ¡Para qué lo dicen!! ¡Qué
necesidad de esa expresión! Y luego dice Espino que sí está de acuerdo con lo
que dijo el secretario general Abascal ¡Eso es estarle buscando pleito al
presidente! Hacia fuera esa es la imagen que se da y hacia adentro esa es la
imagen que existe.

En entrevista con la agencia del semanario
Proceso, el domingo 4 de marzo, el propio Corral Avila afirma que
Martínez Cázares está perfilado para contender: “Veo a Germán dando la lucha
fuerte. Es de los hombres de confianza del presidente.”

Corral niega que
funcionarios, como él, se distraigan de sus responsabilidades públicas para
hacer política partidista y que se usen cargos gubernamentales, como las
delegaciones federales, para comprar voluntades.

–¿Se vale que se use
la estructura gubernamental con propósitos partidistas?

–No, pero yo más
bien diría que, conociendo cómo operan, los que quieren control y fuerza son los
directivos estatales, más que los delegados. La (designación de) gran mayoría de
los delegados la operaron Manuel Espino y Alfonso Durazo, muchos delegados del
país, sobre todo los de Sonora, y Manuel sigue teniendo sobre ellos mucha
influencia y la ejerce a través de los directivos estatales.

–Sólo que
ya no existe Durazo y el gobierno lo controla Calderón y los suyos, que son los
que designan.

–Es normal, pero Calderón es sumamente cuidadoso, es de
principios, diferente a Manuel que es pragmático. Manuel es de intereses y
Felipe, y el grupo que está amarrado a él, nos manejamos con base en
principios.

Purga en Sonora

Espino y su grupo, insiste el
comisionado de Pesca, son capaces de todo, como lo que están haciendo en Sonora,
un modelo de exclusión que están imponiendo en todo el país para mantener su
hegemonía: Mediante un proceso de actualización del padrón, a cargo del PAN
estatal, han eliminado no sólo a los adversarios internos, sino a más de 4 mil
militantes.

“¡Cortaron el padrón a la mitad! ¡Eso no es actualizar! ¡Es
capar, es darle un machetazo a la mitad del padrón! Y el propósito real es
limpiar y acomodar el padrón a su gusto. También se hizo en Guanajuato: Javier
Usabiaga sufrió, batalló y cargó con los efectos de un recorte al padrón, al
gusto y al antojo de un grupo”, agrega.

Corral Avila inició, el 19 de
febrero, un juicio de protección de sus derechos electorales ante el Tribunal
Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), después de que fue dado
de baja como militante del PAN en Sonora, pero además quedó excluido como
aspirante a consejero nacional, porque le extraviaron la copia de la credencial
de elector y una fotografía que envió por correo electrónico:

“¿Será mala
fe? ¡Por supuesto! ¿Será con dolo y con intención de desaparecer a los que saben
perfectamente bien que no vamos a votar por Manuel y que vamos a llevarle las
contras a Manuel? Claro. ¡Es una prueba clarísima!”

El Comité Estatal del
PAN que encabeza formalmente Enrique Reyna, allegado a Espino, afirmó que Corral
Avila debía 24 mil pesos de cuotas, pero el presidente del Comité Municipal de
Hermosillo, Juan Manuel Armenta, emitió un oficio en que hace constar que “tiene
sus derechos a salvo como militante activo, estando a al corriente hasta esta
fecha con sus obligaciones como militante”.

–Por lo pronto usted no pede
ser consejero nacional.

–Por lo pronto a mí me castigaron los señores de
Sonora. Lo digo más preciso: Me castigó el directivo estatal de Espino en Sonora
de no ser por sexta vez consejero nacional, que era mi última para pasar a ser
vitalicio.

Corral, quien contendió contra el actual gobernador priista
Eduardo Bours, afirma que Espino pretende eliminar adversarios internos en su
búsqueda de la candidatura del PAN al gobierno estatal, cuyas elecciones son en
el 2009, y desde octubre del año pasado, mandó instalar en varios puntos
estratégicos del estado espectaculares para darle la bienvenida, en diciembre, a
los “paisanos azules” procedentes de Estados Unidos.

“La mitad del
espectacular es la foto de Espino y, en chiquito, el emblema del PAN. La mitad
del espectacular es él”, describe Corral los anuncios que proliferan en
Hermosillo, San Luis Río Colorado, Nogales, Agua Prieta y Santa Ana.

–¿Y él paga los espectaculares?

–¡No, los paga el PAN! Es
promoción personal. Su foto con su cara ocupa la mitad del espectacular. ¿Dónde
está el PAN? ¡Ahí, así de chiquito, y él grandotote!

Las antesalas de
Espino

Sin embargo, pese a las maniobras de exclusión, Espino no
tiene garantizada la candidatura ni tampoco, siendo el caso, el triunfo en la
elección constitucional. “Manuel quiere ir limpiando el camino, pero a mí no me
limita a que yo sea candidato. Es más, puedo ser candidato sin ser miembro del
partido, como externo.”

Pero aclara: “El problema es aquí, otra vez, el
padrón. ¿Quién va a elegir al candidato? ¿Los 3 mil que puso y controla Espino y
su grupo? Si va a ser con eso la elección, van a hacer lo que ellos quieran con
candidatos a diputados y alcaldes. Es como ellos controlan: con la promesa de
que van a dar candidaturas hacen compromiso.”

Expone: “Les dicen: ‘Yo
voy a hacer tu jefe y, si quieres ser candidato, vas a hacer lo que yo te pida,
¿está claro?’ Entonces, como tienen el control del padrón, lo hacen candidato.
Así es como están operando. Así se han estado trabajando las últimas elecciones
en el PAN, que nos han hecho mucho daño.”

–¿Tiene Espino tamaños para
ganar?

–No, yo no le veo. El trae la idea de que el pequeño grupo que
tiene en el partido lo nombre candidato, pero no tiene ninguna posibilidad. No
es sonorense, no está arraigado en Sonora, no es alguien a quien los sonorenses
vean de muy buena manera. Puede ser candidato y puede hacer una serie de
negociaciones, pero no tiene ninguna posibilidad de ganar, ninguna,
cero.

En efecto, Espino nació en Durango y después hizo carrera en
Chihuahua, hasta que, en 1996, Calderón, quien era entonces presidente nacional
del PAN, lo envió a Sonora a resolver la disputa por la candidatura al gobierno
del estado, en la que el gobernador priista Manlio Fabio Beltrones presuntamente
estaba interviniendo mediante la corrupción de dirigentes.

El problema
interno terminó con la expulsión de Adalberto “El Pelón” Rosas, quien era el más
fuerte de los contendientes internos, entre ellos el propio Corral, pero Espino
postuló a un candidato débil, que perdió ante el priista Armando López Nogales,
lo que le valió señalamientos de complicidad con Beltrones.

Espino, quien
era entonces diputado federal y sólo estaría seis meses para resolver el
conflicto interno, decidió quedarse cuatro años al frente del PAN, acusa Corral,
quien afirma que eso era parte de un plan orquestado en el que interviene
también un jalisciense avecindado en Sonora, Héctor Larios, actual coordinador
de los diputados federales.

“Yo me di cuenta de que era una estrategia.
No es del PAN ni son los del PAN los que están moviendo las cosas. Hay una
fuerza que está haciendo eso. Prueba de ello es hasta dónde ha llegado Larios,
quien era mancuerna de Manuel.”

–¿Cuáles es esa fuerza?

–Tú la
conoces bien: son los yunques. Es toda una fuerza, toda una organización y actúa
con mucha efectividad.

De hecho, explica, la llegada de Espino a Sonora
es parte de esa estrategia y no fue enviado por Calderón por confianza, sino
porque hacía largas antesalas.

“Por días y meses estuvo haciendo eso
para que lo recibiera. Para que veas lo tesonero que se es cuando se trae
consigna. Todos los días lo veía Felipe. “¿Qué vamos a hacer con este diputado?
Ahí está siempre’. A alguien se le ocurrió decir: ‘¿Qué tal si lo mandamos a
Sonora?’ Así fue como no lo mandan. No era miembro del CEN ni era nada, pero
siempre estaba haciendo guardia para ver si podía hablar con el
presidente.”

Corral Avila no tiene duda: “Ellos ya venían con la consigna
y nadie lo creía. Muchos decían: ‘Ah, chingá, ¿será posible?’ Ahora ya nadie lo
duda.”

This entry was posted in News and politics. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s