Cuestion de Supervivencia (1)

 

CUESTIÓN de SUPERVIVENCIA.

 

 

 

Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no

tengo pan cocido; solamente un puñado de harina

tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija;

y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo

para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos

dejemos morir.

 

Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has

dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña

torta cocida debajo de la ceniza, y traémela; y después

harás para ti y para tu hijo.

 

1 Reyes 17:12-13 (Casiodoro de Reina, 1569).

 

 

 

 

 

LA NOCHE DE TLATELOLCO.

 (ELENA PONIATOWSKA).

 

 

 

 

Este libro es una recopilación de testimonios acerca de la matanza estudiantil el 2 de octubre de 1968; se relata el pensamiento y el sentir de las personas a favor y en contra del movimiento estudiantil, así como las inconformidades, los motivos de las rebeliones y un poco acerca de las vidas de las personas luego de este acontecimiento en pocas palabras incluye los antecedentes y las consecuencias, todo esto a manera de testimonios recopilados desde octubre y noviembre de 1968 hasta 2 años después.

 

Los testimonios fueron transcritos de manera textual y ordenados cronológicamente, de manera que en un comienzo se explica de manera personal las causas del movimiento y la opinión del entrevistado, desde su punto muy particular de vista, haciéndose notar si la persona esta a favor o en contra; más adelante y de la misma manera están escritos los testimonios que narran como iban sucediendo las cosas y también hay relatos que describen como veían a sus compañeros ensangrentados en el suelo y también nos dice que la matanza duró mas de media hora y el horror que sentían mientras tanto.

 

 

 

 

 

 

A la memoria de DOÑA Josefa Ortíz de Domínguez.

 

Se nos enfría la …atmósfera en Norwich. Fin de semana de nevadas en el sureste Inglés. Mucho ojo si la temperaturas continúan por debajo del promedio en Junio. A ustedes el calorcito los protege por el momento, y parece que alguna que otra lluviecilla les va a humeder el …cogote, mis estimados, el cogote. Un poco de agüita aligera también al árido territorio de nuestros primos. La pregunta ahora es: ¿será suficiente en cantidad y oportunidad para sus necesidades?

 

 

Necesidades… esas comienzan a entenderlas muy bien los mandamases del Banco de Inglaterra que programan una reunión de emergencia con sus contrapartes en Washington, mientras que en otras latitudes prefieren arriesgar el tocho por el tocho con la estrategia Juan Camaney. La antorcha olímpica en tanto es celosamente custodiada contra las protestas de no pocos renegados que exigen la liberación del Tibet, cuyo movimiento ya infiltraron, como a los mandos militares más chipocles del Ecuador según el último reporte nocturno de mis servicios secretos. A propósito, la Lucía, mucho más sensata que su servilleta, se encuentra meditando solicitar asilo político en un tercer país, que no cuente con el Vo.Bo. de la Casa Blanca. Al mismo tiempo, el mandatario (con visión de hormigón) de uno de esos países sudamericanos que es considerado parte del eje maligno, ordena la nacionalización de sus industrias cementera y siderúrgica, con la misma celeridad que aplicó a la industria petrolera, cuya tersa operación tiene a ese país con una de las más altas tasas de crecimiento económico del mundo. Esta misma condición saludable en cuanto a los dineros, la demostración de su poderío militar y el ascendente precio del barril de petróleo deben haber empinado, sorry, inclinado al Baby Bush a padirle esquina al Vlady, una tregua buddy, no seas malito; a más de 5 años de liberar Irak, algo tengo que inventar pa’ mantener el cuentito mediático en los esteits, siquiera dame shampoo de pegarle un sustito al Irán, ¿vale?

 

 

Espantar con el petate del muerto … tal triquiñuela no debe ser muy efectiva con las féminas. ¿O es mentira que no se la piensan dos veces cuando va de por medio mantener el resuello de ellas mismas y su prole? ¿Cómo reaccionaría una hembra cuando el sostén masculino de la casa cae en una bancarrota changarrera? Uno de estos períodos de sequía económica padeció la familia de mi cuata coreana del pisito. No hace mucho tiempo, en una de esas pláticas en las que logra uno rozar cerquitita de lo más íntimo de un ser humano, ella me contaba que su padre era propietario de una imprenta, la cual les permitía un nivel de vida desahogado en su país. Un aciago día, a uno de los empleados se le ocurrió hacer un trinquete con la raya mensual del negocio, lo que obligó al jefe de la rojilla a ocultarse por un buen tiempo mientras se calmaban las revueltas aguas. Durante ese período, su jefa, que la Coreanilla describe como una mujer más bien retraída, se hizo cargo del paquete familiar, incluyendo por supuesto el aspecto monetario (sin necesidad de seguir ninguno de los dictados del consenso de Washington), mostrándoles un inquebrantable espíritu, hasta entonces desconocido por ella y sus hermanas.

 

 

 

 

 

La historia de esta discreta ama de casa me recuerda la de mi propia progenitora. Creo haberles platicado ya, que mi padre creció dentro de una familia clasemediera con aires medio aburguesados. Sólo pa’ que se den una idea, mi jechu me ha contado que cuando estábamos mocosos (más o menos al mismo nivel mental como los que actualmente desgobiernan México), mi papá siempre procuraba contar con alguien que la ayudara en los quehaceres del hogar, con tal (de) que nosotros (tengo puro carnalillo, asٕí que no se emocionen con hacerme cuña’o, bueno no cierto, les acepto una hermana como diría el inefable Rodríguez Alcaine) no moviéramos un dedo en cuanto a esos menesteres. Tan exagerado es mi jefe que en tiempos de bonanza financiera (de las güenas, no las que presume el Cartens), la casa de todos ustedes contaba con dos expertas en ingeniería doméstica, por lo menos. Nuestra familia, al igual que la de la rojilla, padeció su época de vacas flacas, que coincidió con cierta aprehensión de un líder petrolero en la ciudad contigua a mi terruño; por lo que, con el auxilio de una de mis tías, montamos un changarrillo en el que preparábamos parrilladas (evito llamarlas asados, para que no se confunda con esa otra connotación que le dan en el norte y noroeste de la república mexicana), y mi mamá tuvo que hacerse cargo de la cocina, con tal de sacar a flote nuestro Titanic familiar. ¡Vaya! Ni en ese entonces se quejaba tanto como en los tiempos recientes, en que me platica (cada vez que le llamo por teléfono) que el negocillo actual no da ni pa’ lo más apremiante.

 

 

  

 

Existen otras mujeres que no necesitan ingresos extras para realizar un proyecto de vida conjunto, más allá de los artificiales deseos superfluos de sociedades hiper-individualizadas que nos pretender vender los medios, como lo afirmaba la Doris Lessing. En contra de (o más bien desestimando) mis “sabios” consejos, la mujer maravilla casi siempre tiene bajo sus enaguas, perdón, su protección,  a uno de los miembros de su familia más desfavorecidos, con apoyos que van desde la alimentación hasta la enseñanza superior; en alguna ocasión conté al mismo tiempo a tres de ellos en su casa. El caso de una de sus hermanas es por demás interesante. Ella se encontraba trabajando en los esteits, y había alcanzado un nivel de vida aceptable, hasta que su alcohólico esposo la hizo volver a México mediante el chantajeo moral de sus chamacos. Él es un líder indígena de uno de los pueblos olvidados de la costa de Guerrero (trato de no idealizar a ningún grupo social o etnico), y también chantajeaba, perdón, conminaba al gobierno estatal para que le auxiliara económicamente a riesgo de movilizar a la gente. El chiste pues, es que todavía hoy me pregunto cómo le hace esta fémina pa’ echarse tremendas cargas al lomo, y lo más importante, cumplir exitosamente (en varias de las ocasiones) con tales cometidos.

 

 

¿Significa acaso lo anteriormente expuesto que el sexo débil posee todas las respuestas a nuestros padecimientos nacionales? En modo alguno, frecuentemente, cuando uno de mis maestros que tiene un programa matutino en la radio, invita a una sensata feminista de las más renombradas, ella termina su participación estableciendo que el objetivo último de sus luchas no es despojar al hombre de todo poder, sino (de) construir una sociedad igualitaria en el que las mujeres tengan el mismo acceso (que sus contrapartes masculinas) a los puestos de mando. Again, una de las respuestas a estas interrogantes me la proporciona la rojilla (ella es por el momento la única mujer en el flat (la poblana anda de vacaciones en territorio telcel, perdón, mexica; y la chinita viajó a su país para poner en orden al Tibet). El otro día la nativa de la parte sur de Corea me contó que, una vez que se había resuelto la situación de su papá, éste comenzó un negocio de plantas de ornato, el que ahora atiende su jefa y una de sus carnalas debido que su progenitor ya falleció. Me dijo que la forma de administrar de sus papás es muy diferente. Él apostaba por el futuro, el pronóstico a mediano y largo plazo de las tendencias del mercado; procuraba allegarse de revistas especializadas en el ramo, arriesgaba con diferentes variedades de plantas, una tarde me platicaba que hasta cambió el nombre del changarro con el objetivo de que, cuando los clientes buscaran en los avisos comerciales, su negocio fuera de los primeros en la lista. Su mamá apuesta más por mantenerlo, algo así como lo que aplica todos los días en el hogar, resolviendo las cuestiones más apremiantes; se preocupa que no falten en el inventario las plantas más solicitadas, y dedica especial esmero en la decoración del local comercial, entre otras cosas que mantienen a la tiendita funcionando.

 

 

“…Pero hay que tener cuidado si esa HEMBRA se siente herida…”. Camelia, la Texana (Los Tigres del Norte)

 

 

¿Funcionan las sociedades modernas en base a una visión estereotipada de los papeles, asignados de acuerdo al género? No lo sé,  me es imposible averiguarlo por ahora, la semita ya no es mi vecina. Lo que sí puedo hacer es evitar generalizar la percepción de que los hombres somos los meros güenos pa’ los planes maestros a largo plazo, y las féminas las que se ocupan de lo verdaderamente urgente. Me voy a encargar una tarea (ya ven que esa siempre –me- la hago) sobre una tesis que creo ya leí. Según ella, mientras los más juertes (o sea los machines) nos dedicábamos a la cacería, a las mujeres les dió por inventar la agricultura y la economía, entre otras lindezas, y entonces el homo sapiens se volvió sedentario. Una de mis cuatas, a la que le falta poco para formar parte de las reservas del Tampico-Madero como yo, me platicaba que ha notado una diferencia notable entre aquellos nacidos durante la generación X y la Y. A éstos últimos les interesa poco la política (por lo menos en los países bajo la férula del imperio), pero son duchos en extremos en lo que concierne a las nuevas teconologías. Si desean ir de compras, por ejemplo, y tienen algo específico en mente, son capaces de checar y comparar diferentes precios por internet antes de finalmente decidirse. El otro día decidí probar su hipótesis, y le pedí a una de las jovencillas que me buscara una noticia que estoy seguro haber leído, pero que no podía volver a encontrar en la red y, ¡moles! tenía razón mi amiga, esta chamaquilla me la encontró, la noticia, mis estimados, la noticia, sin siquiera sudar.

 

 

La clave de nuestra victoria está ahora en la combinación de nuestras habilidades innatas. Yo sugiero que sean ellas las que calmen un poco nuestros aceleres, ya ven que se les da muy bien el método del ritmo. Los de la tienda de enfrente siguen en la punta, pero están cometiendo errores logísticos imperdonables que deberíamos aprovechar de ya. Ya les había avisado que el primer mandatario es un ser ana(l)crónico. Con tal de avanzar la reforma estrella del sexenio está confiando demasiado en el coucheo tricolor, lo que va a pagar caro más temprano que tarde, remember la mayestra. A pesar de tanto descalabro por parte de los renegados insiste en aplicar el approach mediático pa’ vender la ideota de diversificar la inversión en la industria petrolera. Mientras tanto el gallego está convencido de que las obligaciones constitucionales de su secretaría, son desmentir los indiscutibles señalamientos de nepotismo a su paso como funcionario de diferentes entidades del gobierno federal.  Y lo más sencillo de refutar, quesque hay que irse acostumbrando a ser socio de la industria petrolera, ¡sí, Chucha! Ahí les va otra bomba, el caso Abramovich, pa’ que se vayan enterando cómo se pueden acaparar los benditos bonos. Güeno comp@s, tenía más pero ya me cansé. Sólo les suplico que continuemos en la lucha por la supervivencia de los mexicas, y caminemos acoplados en la resistencia, si aguantamos y tiramos esa reformita abajo, vamos a llevar a las Adelitas y sus chinacos al poder popular. AL TIEMPO.

 

 

M@rchinaco;

 

Norwich, U(na) K(artuchera vacía);

 

10/04/08.

 

 

… no, el meollo está en conservar “nuestras toronjas”.

 

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