Te Comparto mi Sostén

TE COMPARTO MI SOSTÉN



… y acercándose, vendó sus heridas, echándoles

aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura,

lo llevó al mesón, y cuidó de él.


Lucas 10:34 (Casiodoro de Reina, 1569)



En suma, la Conquista de México es un hecho histórico en el que intervienen muchas y muy diversas circunstancias, pero se olvida la que me parece más significativa: el suicidio del pueblo azteca. Recordemos que la fascinación ante la muerte no es tanto un rasgo de madurez o de vejez como de juventud. Al mediodía, durante un instante, todo se detiene y vacila; la vida como el sol, se pregunta a sí misma si vale la pena seguir. En ese momento de inmovilidad, que es también de vértigo, a la mitad de su carrera, el pueblo azteca alza la cara: los signos celestes le son adversos. Y siente la atracción de la muerte:


Je pensé, sur le bord doré de l’univers

A ce goût de périr qui prend la Pythonise

En qui mugit l’espoir que le monde finisse.



La caída de la sociedad azteca precipita la del resto del mundo indio. Todas las naciones que lo componían son presa del mismo horror, que se expresó casi siempre como fascinada aceptación de la muerte. Pocos documentos son tan impresionantes como los escasos que nos restan sobre esta catástrofe que sumió en una inmensa tristeza a muchos seres. He aquí el testimonio maya, según lo relata el Chilam Balam de Chumayel: "El II Ahan Katun llegaron los extranjeros de barbas rubias, los hijos del sol, los hombres de color claro. ¡Ay, entristezcámonos porque llegaron!… El palo del blanco bajará, vendrá del cielo, por todas partes vendrá… Triste estará la palabra de Hunab-Ku; Única-deidad para nosotros, cuando se extienda por toda la tierra la palabra del Dios de los cielos…" Y más adelante: "será el comenzar de los ahorcamientos, el estallar del rayo, en el extremo del brazo de los blancos", (las armas de fuego)… "cuando caiga sobre los Hermanos el rigor de la pelea, cuando les caiga el tributo en la gran entrada del cristianismo, cuando se funde el principio de los Siete Sacramentos, cuando comience el mucho trabajar en los pueblos y la miseria se establezca en la tierra".


PAZ, O. El Laberinto de la Soledad: Conquista y Colonia. Fondo de Cultura Económica. Segunda Edición: Decimacuarta

reimpresión. 1985. Págs. 86 y 87.



OCTAVIO PAZ



Empeñada en no aparecer con la normalidad acostumbrada, está la lluvia en esta región del centro del país. Ni la bruma del atardecer es señal suficiente de precipitación.


Verdaderamente abrumado me siento yo, por la hospitalidad de esta gente humilde.


_ ¿Ya se van? ¿No se van a quedar a cenar con nosotros? Miren, ya hasta traje los blanquillos.


El sobrino recién había tenido que improvisar una mentirilla para no causar más molestias a estas desprendidas personas.


_ Es que él tiene que presentarse a trabajar mañana, pero yo les prometo que nomás pueda y me doy una vuelta por aquí.


Medio afortunado es nuestro compa donador, que sin el trabajo fijo, ahora tiene seguro de por vida que incluye el reemplazo frecuente de su sostén artificial.


_ ¿Ya te conté porqué a este compa se las cambian cada dos años? –me dice el sobrino.


_ Me contaste cómo estuvo el accidente.


_ Sí, pero el chiste es que, como era menor de edad cuando acarreaba para la compañía japonesa, ahora ésta lo tiene asegurado de por vida y puede cambiarlas por las más recientes, las mejores, pues.


Entre los mejores elotes de su milpa familiar se han colado unos cuantos enanos.



_ ¿Y éstos? Llevátelos de aquí –le ordena la matriarca a la más pequeña de nuestros anfitriones.


_ Ha llovido muy poco, ¿verdad? –exhibo la obviedad.


_ Sí, dijeron que llovería esta semana, pero sólo llovió un poco en lunes o martes y ya no volvió a llover –dice una de las jóvenes mujeres.


_ El otro día estaba viendo que las presas están vacías. ¿Cuál es la que tienen más cerca ustedes?


_ La Endhó, esta aquí, luego luego –me contesta el cuñado del donador.


Habiéndolo conocido en el hospital capitalino, ellos saben que el sobrino ha hecho un viaje largo.


_ ¿Estás cansado? Quítate el zapato y recuéstate un poco –le sugiere la mayor de las señoras.


_ No, así estoy bien.


_ Ándale, a ver –y en un instante el pie ya está desnudo.


_ No se moleste, doña –le contesta apenado el sobrino.


_ Válgame, Dios; lo tienes hinchado. Ahorita lo ponemos en agua caliente con sal y se te va a poner bien, ya lo verás.


En un dos por tres, la cuñada del donador friega y relaja del sobrino la pierna buena con agua tibia.


_ Qué buenas son estas personas. Me sentí mal, ellas que nos trataron muy bien y nosotros que nos venimos nomás así… sin nada.


_ Sí, pues; a mi lo que se me olvidó es todo lo que tuvimos que pasar pa´llegar aquí –me recuerda el sobrino.


Así es, después de intentar llegar al pueblo por una carretera vecinal desecha, lidiar con la muy entendible desconfianza pueblerina para encontrar al donador, y ponerme a mano con mis parientes a los que ni siquiera las muletas pudieron ablandarles un poco el cucharón para dejar la infracción por el hoy no circula en sábado (is that right?, pensé que solo se aplicaba de lunes a viernes. ¿En todo caso no hay consideraciones especiales? En fin, ahí le dejo pa´que no me acusen de hacerle a la llorona), logramos nuestro objetivo.


Un objetivo que aún no ha sido alcanzado, a pesar del empeño mostrado, es el de pulverizar, desintegrar, desidentizar a México. A pesar de las perversas historias que ocurren diariamente en Xochistlahuaca, que tuve ocasión de escuchar de primera mano del sobrino, a pesar del abandono de las zonas más remotas de la República Mexicana, las mismas que solían visitar los presidentes con regularidad en un pasado remoto, a pesar de la inflexible aplicación de la ley por parte de nuestras autoridades. Aún contra todo ello, aún existen compatriotas que parecen sacados de un libreto de Ismael Rodríguez (ignorados en las altas esferas gubernamentales), que constituyen una reserva ignorada para nuestro movimiento, que podrían ayudarnos a recuperar a un país moribundo. AL TIEMPO.



M@RCampiranO;


San Juan Achichilco, HGO;


28/08/09.


…soy más popular que el pueblo.



PREGUNTAS SIN RESPUESTA:


¿Así que piensan aplicarle la táctica del alargamiento del conflicto -como la de nuestra exitosa reforma energética – a nuestros compas hondureños? Con ello llegamos a las elecciones de noviembre, right?


¿La próxima aparición de la Kissinger tropical (aka, la mayestra) es en "todo mundo cree que sabe"? Güeno, chance y mande al Peña Nietito azul o al insolente yerno.


El Corrido de Elba Esther Gordillo



SPECIAL REQUESTS:



A heavy-duty laptop.

Oigan, ¿podrían sus mercedes donarme una pórtatil que me aguante el ritmo, please? La HP que tengo ya chafeó. ¡Chales, ya no las hacen como antes!


Círculos de Estudio itinerantes.

Dadas las actuales circunstancias, y de acuerdo con lo que he visto. ¿Podrían de vez en cuando organizar una plática, en alguna de las casas del movimiento en provincia? Se agradece.


Dr. Meyer: "Control de los recursos petroleros mexicanos" 1a


¿Quién diablos es Juanito?

Whatever the truth is (pa´que no se nos acuse de acelerados, vamos a darles tiempo pa´que nos muestren sus… cartas, remember: Lo que el pueblo da, el pueblo quita. ¡Que la fortuna os acompañe, compa!




SITIO INTERNÉ DE LA SEMANA:


MÉXICO DESCONOCIDO:

http://www.mexicodesconocido.com.mx/interior/index.php


Padilla: a la sombra de la muerte de un caudillo (Tamaulipas)


Viejo Padilla, Tamaulipas



ENCORE PIADOSO:



"Fe, Esperanza y Caridad: Corto: CARIDAD" ◄(1 de 3) Katy Jurado (1974)


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