Máxima Tensión (1/2)

MÁXIMA TENSIÓN




Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron

de puñetazos, y otros le abofeteaban.


Mateo 26:67 (Casiodoro de Reina, 1569)



John Reed poeta prosista, periodista y político revolucionario nació el 22 de Octubre de 1887en Portland, Oregon, hijo de un hombre de negocios adinerado. John Reed heredó de su padre: inteligencia y clarividencia, temple de luchador, junto con un espíritu intrépido y valiente. Se educó en la academia Portland y, en 1906, ingresó a Harvard, donde pasó cuatro años. Allí terminó organizando un Club Socialista, en el pleno centro de la plutocracia.


En 1911, viaja a México, enviado por la revista Metropolitana. Sus entrevistas y descripciones sobre la Revolución Mexicana, obtuvieron un gran éxito. El relato de esta lucha fraticida vio la luz en México insurgente (1941), en tres volúmenes. Sin pretensiones literarias, con un estilo que siempre se ciñó a la veracidad de la descripción, John Reed relata en el primer volumen, su aventura como corresponsal en el norte de México (1911-1914) entre las fuerzas al mando de Francisco Villa o de algunos de sus generales. La objetividad y comprensión de sus descripciones dan exacta idea del grado heroico de resistencia y sacrificio de los campesinos que ofrendaron sus vidas por ideales sociales y políticos apenas precisados, más sustentados por el repudio popular a los "señores amos", caciques porfirianos en una gesta desesperada por terminar definitivamente con la suma de todos ellos: el régimen de Porfirio Díaz. En el segundo volumen, Francisco Villa, en medio de la gran perspectiva de la Revolución Mexicana, al igual que Emiliano Zapata, se destaca por su personalidad genuinamente emergida de la gran masa del pueblo. De esto y otros rasgos del gran guerrillero nos da testimonio personal John Reed, quien en calidad de corresponsal de guerra llegó a México en 1911. En el tercer volumen, los episodios militares de que nos da testimonio, se complementan con una serie de pintorescos reportajes que el periodista tituló Noches mexicanas y en las que recoge personajes y anécdotas muy norteñas y de la época. A su retornó de México declaró: "Sí, México se halla sumido en la revuelta y el caos. Mas la responsabilidad de ello no recae sobre los peones sin tierra sino sobre los que siembran la inquietud mediante envíos de oro y de armas, es decir, sobre las compañías petroleras inglesas y norteamericanas en pugna…"



Hacia finales de septiembre de 1917, vino a verme en Petrogrado un profesor de sicología extranjero que visitaba Rusia. Algunos intelectuales y hombres de negocios le habían dicho que la revolución estaba declinando. Después de expresar esta opinión en un artículo, se dedicó a recorrer el país, visitando algunas ciudades industriales y "comunas" campesinas, donde, con gran asombro suyo, creyó percibir que la revolución iba desarrollándose. Corrientemente, escuchaba entre los trabajadores de las ciudades y del campo la consigna de reivindicar "la tierra para los campesinos, las fábricas para los obreros". Si el profesor hubiera visitado el frente, habría comprobado que el ejército entero no hablaba más que de paz.


El profesor sentía gran desconcierto: se había equivocado. Las dos observaciones eran exactas: las clases poseedoras se hacía cada vez más conservadoras; las masas populares, cada vez más radicales.


REED, J. Diez Días que conmovieron al mundo. Editores Mexicanos Unidos. México, D.F. Sexta edición. 1992. Págs 10 y 27.



October 1917 – 1/11 – Grigori Aleksandrov, Sergei M. Eisenstein & Dimitri Shostakovich



A la memoria del Alfred Wegener.



Frozen! Semana de noticias trasatlánticas. La pareja de una de mis excompañeras compatriotas en Norwich, planea llevar a cabo su trabajo de campo acerca del aspecto socioecológico del cambio climático en México. Ella misma le ha ido con el chisme de que el pasquín que escribí en uno de los mundialmente reconocidos centros de investigación sobre el tema, podría serle útil. No bien he terminado de contestar su misiva electrónica cuando la reputación del departamento es seriamente abollada: la violación de las barreras de seguridad cibernéticas ha permitido el acceso a un número considerable de e-mails de algunos de mis antiguos mentores británicos. Nowadays, they are accused of sexing up the (temperature, mainly) data to match them with the widely accepted hypothesis of the anthropogenic global warming. Possible? Indeed! I´ve seen that hack attack before, not targeting a holy cow and also not for so royal purposes. ¿Veredicto? Too soon to be absolutely judged, but quite an accusation they face. The top of my former ivory tower was hardly hit, and GOD only knows if it can stand still. De cualquier manera, sin pretender tener la última palabra, hace tiempo que quedé en paz con la bizantina discusión entre calentamiento global y cambio climático antropogénico; para mí, tanto en este como en otros importantes debates el problema verdadero consiste en aceptar (religiosamente) the mainstream theories desactivando por completo al saludable escepticismo científico.


IRAQ The sexed up case for war


No son de impacto planetario, sino de un talante mucho más humilde, pero las noticias locales también son para ponerle los pelos de punta a cualquiera: bajo circunstancias diferentes, dos texanos son asesinados en esta ciudad fronteriza, excusa más que ad hoc que podría provocar una enérgica reacción de nuestro vecino con tal de defender los intereses de sus ciudadanos y poner orden en nuestro territorio; yeah! I´ve also seen that before


No había visto, sin embargo, una celebración de tan majestuosas dimensiones en nuestro vecindario. Puro auto perrón: nalgonas y nuevecitas trocotas, flamantes hummers y gigantes jeeps invaden ambos carriles de las cuadras aledañas al lugar de la reunión; sólo chulas y espigadas chicuelas invaden estas calles y el alcohol está rolando a morir. Una camioneta policial se esmera en asegurarse de que nada perturbe el fiestonón o al festejado, vaya asté a saber.


Ya no les causa mucha gracia a mis compas el soft estado de sitio en esta ciudad.


_ Sí, güey; pero ya empiezan a cansarme esos batos. Mira, mi suegra vendía lo que podía en unos de los cruceros de por tu cantón, que si rosas, que mandarinas, que semillitas, qué se yo. Pues no van llegando los de la maña y les comienzan a aplicar cuota de 700 bolas por semana parejo; y si se les antojaba había que darles de lo que vendían a los angelitos. El chiste es que mi suegra mejor dejó eso, ni pa´ qué estar manteniendo zanganos, ´tá cañón así –me explica nuestro cuate.


_ ¿700 por semana? Alos, es un buen baro sin tener que mover un dedo, –me atrevo a preguntar sorprendido.


_ ¡Ah, pérate tantito! A un loco que vendía jugos le tumbaron y destruyeron el changarro porque él les dijo que no podía pagar esa cantidad, y era neta, loco; apenas y le daba pa´mal tragar. ¿Crees que les importó? Nel. Por eso, yo no creo todas las historias de que donde hay narcos les va mejor. Piches lacras, neta –termina indignado su recuento de los daños.


_ No, pus así está difícil aguantar –respondo en automático.


Esta semana hemos padecido en carne propia que tales tácticas que revientan hasta al más pintado.


_ No manches, hijos de su… -explota uno de mis carnales.


_ ¿Qué? –pregunta el mayor de mis hermanos sorprendido.


_ El pinche transportista, wey. Entregó los puros rines (se habían importado varias partes de un camión); se clavaron las llantas. ¡No la chifles! –apenas puede contener el enojo.


_ ¿Y ora? –inquiere el mayor.


Unas cuantas llamadas al camionero y las posiciones se radicalizan.


_ ¿Entonces cómo le vamos a hacer? –pregunta el transportista.


_ ¿Cómo que cómo le vamos a hacer? Yo te pague todo el servicio, el acuerdo era transportarle todo a mi cliente, ese fue el trato –reitera uno de mis carnales.


_ Nel, ya sabías que nunca pasa con llantas. Esas se las quedan aquéllos –replica el dueño del transporte. Yo ya había llamado a tu papá y ya habíamos quedado.


_ En primer lugar no tenías porque llamarle a mi jefe, él ahorita está enfermo, y estoy a cargo yo. Aparte de todo, eso nunca había pasado. ¿Cómo que se quedan con las llantas más la cuota que se les pagó? Es que ya se pasan –expresa el mayor de mis hermanos.


_ Pues yo no sé, pero a mi me pagan, o a ver cómo le hacemos, pero de que me pagan, me pagan, ya sabes cómo son aquéllos –amaga el camionero.


Es hora de meter mi cuchara.


_ Nel, bato. Que nadie te amedrente. No te voy a decir que te andes arriesgando si no tienes respaldo; pero por experiencia propia te puedo decir que la neta no se puede vivir así; una vez que pierdes el miedo ves las cosas de modo distinto –trato de recomendarle.


_ A ver pues, ¿cómo le hago? –me pregunta ya exaltado mi hermano.


_ En primera que no te vea débil, los aprovechados así son, se ensañan con quién se los permite. Otra cosa carnal, yo por ningún motivo me voy a pelear contigo, el día que nos dividamos ya valimos queso, porque entonces sí nos hacen trizas, en cambio unidos nos hacen los puros mandados. Y ya por último si con esa gente no se puede de plano negociar, saca el mejor trato posible; ahora si ya pasó una primera vez, te recomiendo que no vuelvas a contratar a esa gente trácala.


Al final, las llantas volvieron aunque se tuvo que pagar de más, pero no todo se perdió. Apenas lograron mantener en equilibrio las anoréxicas finanzas de este pequeño negocio.


No, nadie ni nada sobrevive si se coloca en riesgo su propia viabilidad existencial. Con o sin calentamiento global apocalíptico, la rapaz cara neoliberal del capitalismo ha mostrado un completo desarraigo por nuestro hábitat planetario. Sólo ha cambiado uno de los aspectos: la escala del cambio, es posible que ya no podrá venderse tan fácilmente el impacto global del clima. El cuidado de nuestro entorno ambiental adyacente no necesita comercialización.



Una feroz estrategia propagandística federal es imprescindible para tratar de ocultar (inútilmente, creo yo) su tozuda voluntad para aniquilar por inanición al (todavía) pacífico pueblo de México. Habrán de faltar muchas horas para explicar la falta de voluntad política (uno de los principales problemas que afectan a nuestros país según los más reputados economistas universitarios) del legislativo para abordar la controversia constitucional sobre la iniciativa de extinción de Luz y Fuerza del Centro, después que el judicial rechazó investigar el citado caso. Una vez más el titular del ejecutivo federal intentó gobernar a base de pantallazos, con patéticos resultados: evidente nerviosismo, rabia contenida, estudiadas inexactitudes y flagrantes mentiras son algunos de los productos que ha cosechado esta semana.



No podemos los renegados recoger tempestades. Con tal de mantener una desgastante estrategia pacifista, hemos de soportar las interminables y casi insoportables provocaciones: pésimo manejo económico nacional, rampante desempleo, aplastante incremento del número de pobres en nuestro país, atroz aumento de la gasolina (que afecta directamente los productos de la canasta básica) y los servicios domésticos, exasperante corrupción, evidente fracaso en la campaña antidelincuencia nacional, ataque frontal a la educación, la cultura y recientemente -el intento- a la condición laica del estado mexicano. Se convoca a una reforma fiscal integral y la erradicación de la pobreza. ¿Ahora, señor? ¿No pudo haber vaciado sus geniales ideotas para atacar esos problemas en la ley presupuestal de 2010? A pesar de todo lo anterior, tenemos que sacar fuerzas de quién sabe dónde, con tal de que al perro más flaco no se le carguen las pulgas.



Débiles no somos; si bien es cierto que no estamos monolíticamente organizados y que han logrado dividirnos en más de una ocasión, también lo es que, dado que a casi todos (la excepción son unos cuantos ridículos que, como sanguijuelas, viven a costa del presupuesto federal) nos han llevado al límite de la tensión, otras corrientes se nos han temporalmente unido para lograr un objetivo en común: salvar al país.



Ya no son pocas las voces que hablan de una solución que hace ya tres años nosotros propusimos: por el bien de la nuestra unión, hemos hecho casi todo lo humanamente posible para que los otros poderes colaboren en la revocación al mandato constitucional del ejecutivo y una refundación de la nación mexicana. Pa´que voy a hablarles más que con la verdá… no me gusta para nada el camino que está tomando el gobierno federal: esos sí parecen hechos de una sola pieza para atracar; tampoco sé hasta dónde quieren llegar, más sí sé que aunque nos pudieran doblar, a todos juntos no nos han de quebrar. AL TIEMPO.



M@RCamionerO;


MATAmoros, TAM(arcando su raya);


27/11/09.




…A0038564.dll.

This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s